1.12.14
Intento
4.10.14
2.10.14
Volver...
Regreso a mi blog y espero compartir "desde el camino". No sé si serán leídas mis "entradas", pero en realidad eso no me importa más que compartir lo que se elucubra en mi ruta. Este es mi "nicho" fiel, mi lugar virtual donde no hay aparentes realidades. Blogspot puede no ser tan atractivo hoy por hoy, pero tiene muchas otras virtudes que valen nuestro tiempo.
Después de todo uno siempre puede volver a aquello que vale no solo nuestra pena, sino que sobre todo nuestra alegría.
20.6.11
El Náufrago
19.6.11
El desafío de Vivir
10.4.11
Desierto
21.3.11
Océano
"Usted perdone", le dijo un pez a otro, "es usted más viejo y con más experiencia que yo y probablemente podrá usted ayudarme. Dígame: ¿dónde puedo encontrar eso que llaman Océano? He estado buscándolo por todas partes, sin resultado". "El Océano", respondió el viejo pez, "es donde está ahora mismo". "¿Esto? Pero si esto no es más que agua... Lo que yo busco es el Océano, replicó el joven pez, totalmente decepcionado, mientras se marchaba nadando a buscar en otra parte. Deja de buscar, pequeño pez. No hay nada que buscar. Sólo tienes que estar tranquilo, abrir tus ojos y mirar. No puedes dejar de verlo. |
15.11.10
Ante la dificultad
2.4.10
17.11.09
Arriesgar

Caminando, de pronto sin darte cuenta tropiezas.
– paf!! –
una piedra que no habías visto por estar pendiente del paisaje y no del camino mismo te hace caer.
consecuencias de esto: dolor, una pierna que pide atención, una herida implorando alcohol, un buen parche y tu pidiendo que los días pasen para que la herida cicatrice.
Te haces a un lado del camino. Tu objetivo tendrá que esperar, ya que necesitas encontrar una farmacia o algún hospital donde te puedan prestar ayuda. Es por ello que tomas otro camino en busca de la cura para luego proseguir y retomar lo que aquel tropiezo desvió.
Justamente hay un buen pueblo que te acoge y encuentras las comodidades necesarias para sanar.
Te vales de los materiales necesarios para limpiar la sangre que produjo el incidente o … accidente. Alcohol, tijeras, gaza, parches, pomadas, cremas, etc.. y luego, sólo queda esperar.
Con el tiempo la herida y el dolor van desapareciendo. La cicatriz se va volviendo cada vez más leve, la gente del pueblo te ha tratado bastante bien y te sientes en condiciones de volver a retomar tu caminata original.
Cuando llegas al lugar del incidente para reiniciar tu caminar y retomar tu objetivo agradeces la acogida de aquel pueblo y el cuidado que te dieron… miras el camino pedregoso, aquel en el cual encontraste aquella piedra y entonces dudas.
A tus espaldas el pueblo te mira con un aire de nostalgia, y tu de pronto sintiendo que quisieras pertenecer a él - ¡por lo menos es un lugar seguro! distinto a este camino que debes caminar si quieres llegar al que realmente es tu pueblo.
- ¿y si vuelvo a tropezar, si vuelvo a sangrar y otra herida se abre? - Es cierto, esta vez estás advertido que hay piedras traicioneras en el camino y que debes caminar más atento, pero aún así la idea de quedarte en aquel pueblo se vuelve tentadora.
¡no! ¡imposible no arriesgar! este no es tu pueblo, no perteneces a él y aunque el camino pedregoso te complica, sientes que debes caminarlo para poder ir a casa, ahí donde está tu lugar. ¡Es necesario volver al camino!
¿Si caes nuevamente?... siempre habrá lugares donde puedas encontrar alivio, no estarás solo.
Debes volver a caminar y sabes que la posibilidad de volver a tropezar o que te empujen existe, pero es una posibilidad y no es la realidad…
por un lado tienes seguridad, pero por el otro el riesgo y la exposición - ¿caminar expuesto o sentarme en una casa del pueblo y sentirme seguro? - sin embargo sabes que no puedes actuar bajo la influencia del temor... piensas… sientes… decides.
De pronto miras hacia el pueblo que te acogió durante el tiempo de la herida, le agradeces a su gente. Vuelves la cabeza hacia el camino pedregoso y te decides a volver a retomar tu trayecto original, puesto que sabes que es lo mejor.
das un paso, luego dos y así comienzas a arriesgar.
18.6.09
P r e s e n c i a
Cuando me encuentras nada más callo,
porque tu presencia me roba el aliento y me da vida
encendiendo mi universo,
la oscuridad de mis soles.
Abres paso a la pausa,
desviando el tráfico de mi conciencia
e inundas mis seguridades con paciencias.
Te espero cuando estoy al borde de la desesperación,
Cuando mis planes los transformas en los tuyos,
Cuando encuentro mi lugar en una eternidad
constante, que no se detiene ni un segundo.
Te presentas,
Tu alumbrando y yo oscureciendo,
Tu hablando y yo enmudeciendo
Escuchando en tu silencio,
desnudo como reciben los pastos la escarcha
en un amanecer de invierno.
Me interpelas, y aunque no me digas nada
Tus ojos tienen mucho que mostrarme.
Cuando me encuentras nada más callo,
26.5.09

Se me ha ido el silencio,
he quedado vacío.
La noche no murmura
sonidos de agua miel,
se ha perdido entre el ruido callejero.
Extraño su voz dulce.
Callado se ha retirado
sin siquiera poder yo notarlo.
¿Cuánto habré de esperar ahora,
cuánto para volver a escucharle?
Se me ha ido el silencio.
Una voz despierta entre la nada.
Susurro, callo, tiemblo, espero,
mientras tanto todo sigue pasando…
Me ha dejado angustia, ruido,
Inseguridad, soledad.
Le busco una vez más
esperando encontrarle.
Sin embargo, mi esfuerzo se opaca.
Entre la oscuridad de la noche
intento hallarle, oírle.
Le anhelo, le quiero presente.
Aún así,
mientras más le busco
más se ausenta.
De pronto me encuentro confuso,
Suspendido, mirando al infinito,
Envuelto…
Y el silencio
calla cada vez más…
23.4.09

Me observas y no me ves.
Nos miramos…
…Y somos tan vulnerables el uno del otro.
Te puedo moldear desde mi silencio
a mi modo según mis traumas, esfuerzos y humanidad.
Tu puedes hacer tu parte.
Asi nos movemos en las aguas
de la realidad.
Ambos y todos;
conmigo, contigo
con todos, con todo.
Así moldeamos el mundo
relativizando lo infinito,
atrofiando la realidad, la verdad, el amor.
Instalándonos en el ser
desde lo que nos parece ser.
Te miro y me miras.
Nos miramos
Viendo formas y colores,
Percibiéndote y proyectándome en ti
Mientras tu haciendo lo mismo.
Mientras cada quien agrediendo la eternidad.
Callas, y eres tan vulnerable…
Realidad
13.1.09
13.11.08
13.10.08
El ultimo vals - La oreja de Van Gohg
"... a mi lista de obsesiones..."
"... cómo recordarte sin mirar atrás..."
genial!!!
9.10.08

¿Cuándo comienza la vida niña,
cuándo el amor?
creía que al nacer,
pero haz nacido en muchas ocasiones,
tantas veces he nacido yo también.
He creído estar en el paraíso
y el paraíso ha creído estar en mi…
¿Acaso lo habré estado de verás?
A veces todo pareciera ser
una metáfora hecha de ilusiones y sueños,
un verso escrito por Dios.
A veces, niña,
pareces la poesía que nunca llegaré a escribir,
una idea no realizada,
y un camino que dejé sin esperanzas de volver.
¡Te he escrito tanto!
decenas de veces,
pero tus ojos no han visto nunca
cuántas primaveras significas para mi.
Creí nacer, niña,
mas aún no se si en realidad lo hice.
Creo dormir contigo cada noche
y siento tus brazos cobijándome
cada mañana…
¿es eso amor, vida?
Eres un espacio tan lleno,
una caricia perdida en el horizonte del recuerdo.
Eres esa metáfora,
ese verso,
un escrito en blanco hecho en muchas horas.
Creí nacer, niña,
cuando vi la luz por primera vez;
escuchando sonidos; sintiendo frío y calor;
viendo rojos, azules y amarillos,
pero tu luz es mucho más que eso,
y cuando la vi, entonces creí nacer.
¿Cuándo comienza la vida niña,
cuándo el amor?
Parecemos ser un tiempo
Perdido en un espacio
De algún lugar de la historia
Dime niña,
30.9.08
callaré palabras heridas, borrachas,
No hay espacio vital en el cual deje
Abriré mi puerta y sus ventanas
Así sigues apareciendo en cada segundo
Serenará mi espíritu la suave ilusión
De pronto aquello que será
Entonces ya no quedarás tu ni quedaré yo.
Las esperanzas y sueños les pertenecerán a otros,
De tal modo no hay espacio vital en el cual
28.9.08
Tu recuerdo sabe a miel,
rojo intenso, piel de mar.
Vacío tu rostro en aquel reloj.
Llueve.
Canta la vida en un leve suspiro,
me susurra al oído tu respirar,
y creo volver a sentir tu calor,
la sonrisa de tu voz.
Vuelas sobre el mar
como vuelan los peces bajo éste,
luego caes y te confundes.
Ya no sé dónde estás,
entonces tu pelo despierta y te puedo ver
desnuda como un jardín al amanecer.
Te conviertes en rosa, pero dueles,
y mis labios ya no pueden alcanzar tu voz.
Llueve.
Te esfumas entre las sombras.
Despierto.
Llueve.

y probablemente podrá usted ayudarme. 
